jueves, 17 de abril de 2008

Sierra

Pasamos fugazmente por Guayaquil...
El camino por el Parque Nacional Cajas serpentea entre un espeso verdor y una alfombra de nubes muuuy abajo. Y más allá, montañas, cascadas, lagunas oscuras. Como el trayecto la Paz-Coroico en bici... sí, hay tres loquitas que saben de qué hablo...

Cuenca, nos ha fascinado. Un río revoltoso de montaña y mucho verde rodeándolo. Puentecitos y calma. El placer de perderse en sus callecitas coloniales donde cada negocio es un universo. Y para qué negarlo, una gran movida cultural, cafecitos y pizzerías que tanto nos recuerdan a casa.

No hay comentarios: