




Y con toda la paz del mundo me pongo a hacer dedo...una bondadosa vecina de Salento me invita una sopa y un tinto...y al toque consigo un auto que me deja en el peaje a Pereira. Me levantan dos chicos en una camionetita. Uno con la remera de Boca...uno más entre tantos y el conductor que permanentemente se da vuelta para escucharme hablar...aaaay!
En
Manizales doy una vuelta por ahí, me pongo a parchar a la salida de la Universidad pero los estudiantes están pelados, no vendo nada!
Ahora sí, a
Medellín! Caigo en una ciudad in-men-sa. Doy una vueltita rápida por el centro... y no, no para de llover hace semanas...miro las esculturas de Botero y me veo obligada a relevar el equipamiento urbano...cierto que era diseñadora industrial! puf! Me da la sensación que Buenos Aires se quedó un poco al lado de semejante infraestructura...
Me quedo en un fucking hostel de gringos....sáquenme de acá!